Cirugias que Realizamos

La vasectomía es la forma mas común de anticoncepción en el varón. Es altamente efectiva y es un procedimiento ambulatorio cuya ejecución solo dura unos pocos minutos. La cirugía no genera molestias importantes y se pueden reiniciar las actividades laborales cotidianas en un lapso de 48 a 72 hs luego de la intervención.

Reversión de la Vasectomía

La reversión de la vasectomía o reconección microquirúrgica de los conductos deferentes sigue siendo el método mas inocuo y mas aceptado para recuperar la fertilidad luego de haberse realizado una vasectomía.} Hoy en día es cada vez mas frecuente la consulta al especialista de pacientes que desean revertirse una vasectomía previamente realizada. Las razones mas frecuentes se sustentan en cambios en sus circunstancias de vida que los motivan a querer recuperar su fertilidad.
Los avances considerables que han experimentado las técnicas de microcirugía han aumentado las tasas de buenos resultados de esta intervención y permiten, de esta manera la concepción natural en la mayoría de los pacientes. Nuestra experiencia y la de otros centros ha confirmado que la reversión de la vasectomía permite recuperar nuevamente espermatozoides en el eyaculado en mas del 85% de los pacientes y se han descrito embarazos espontáneos en sus parejas en el 52% de los casos cuando se excluyen factores femeninos de esterilidad.
Después de esta cirugía la permeabilidad de los conductos deferentes puede tardar en recuperarse incluso hasta 14 meses.
La técnica de la vasovasostomía es un procedimiento muy delicado que debe ser realizado por un urólogo entrenado en microcirugía y en cirugía reconstructiva urogenital.

VASOEPIDIDIMOSTOMÍA: También es un procedimiento de microcirugía muy preciso que se realiza cuando existe una obstrucción epididimaria que impide el paso de los espermatozoides al conducto deferente.
Se estima que la obstrucción de la vía seminal existe en un 30 al 67% de los pacientes infértiles que presentan cuadros de oligozoospermia severa y/o azoospermia. Este tipo de patología es de particular interés urológico porque es potencialmente curable con un tratamiento quirúrgico adecuado.
Las causas de oclusión total o parcial de la vía seminal son: por obstrucción de los conductos eyaculadores, de los conductos deferentes u obstrucción epididimaria y/ o de los conductos eferentes. La agenesia bilateral de ambos conductos deferentes y vesículas seminales que se observa asociada a la mutación del gen regulador de la conductancia de la fibrosis quística también es causa de azoospermia obstructiva.
La obstrucción proximal de la vía seminal, es decir, a nivel epididimario o deferencial se observa en pacientes con antecedentes de procesos inflamatorios como epididimitis, epidídimo-orquitis, o bien en pacientes con antecedentes de vasectomía, cirugía por criptorquídia o hernioplastia durante las cuales puede producirse una lesión iatrogénica de uno o ambos conductos deferentes.
Es, en estos casos, que la via espermática debe ser repermeabilizada reconectando el conducto deferente túbulo epeidididmario por arriba de la obstrucción. Esta operación es la VASOEPIDIDIMOSTOMÍA.
Es un procedimiento técnicamente muy difícil y debe ser realizado por urólogos entrenados en microcirugía. Los resultados de esta operación son inferiores a los de la reversión de la vasectomía, no obstante mayores al 60% en términos de recuperación de espermatozoides en el semen.
Las tasas de embarazo dependerán del potencial fértil de la pareja por eso es necesario estudiarla antes de decidir realizar el procedimiento.

RECUPERACION QUIRURGICA DE ESPERMATOZOIDES PARA UTILIZAR EN TECNICAS DE REPRODUCCIÓN ASISTIDA: En determinados casos en que no existen espermatozoides en el semen (azoospermia) y no pueden aplicarse otros tratamientos, es posible obtener espermatozoides con técnicas quirúrgicas de cualquier nivel de la vía seminal (epidídimo, conducto deferente) o bien, del testículo, para ser utilizados en técnicas de fertilización in Vitro. Entre estas últimas la mas aplicada en la actualidad es la microinyección espermática intracitoplásmica (ICSI) que consiste en la introducción de un único espermatozoide en cada uno de los óvulos obtenidos de la pareja.
Una vez que esta técnica está indicada por el andrólogo, el equipo de ginecología procede a estudiar a la mujer. En el ciclo ovulatorio que se decide aplicar esta metodología, se realiza la estimulación y control de la ovulación, con el fin de obtener el mayor número posible de óvulos y estos son aspirados del ovario mediante punción a través de la vagina, bajo guía ecográfica. Los ovocitos son clasificados y preparados en el laboratorio de embriología.
Simultáneamente, o previamente a la punción folicular en la mujer, puede realizarse la obtención de espermatozoides en el varón. Esta puede realizarse con anestesia general o regional dependiendo del procedimiento.
Dadas las finas estructuras que constituyen la vía seminal es preciso la utilización de un microscopio quirúrgico para aumentar el campo de visión entre 6 y 25 veces y la aplicación de técnicas microquirúrgicas.
Cuando los espermatozoides deban ser obtenidos del conducto deferente se realiza una pequeña incisión en el mismo y se aspira el fluído espermático procedente del testículo mediante una fina pipeta.

Cuando los espermatozoides deben ser obtenidos del testículo (BIOPSIA TESTICULAR –TESE O MICRO-TESE) varios fragmentos de tejido testicular son extirpados en forma muy delicada y siempre utilizando técnicas de microcirugía dentro de los cuales se encuentran las gametas que se necesitan.
Si el procedimiento de obtención de gametas en el varón se realiza antes del día de la punción folicular en la pareja los espermatozoides deben criopreservarse en varias perlas o viales para ser utilizados cuando llegue el momento y además, si hay que repetir la técnica de ICSI, sin tener que realizar una nueva recuperación quirúrgica espermática.
Los resultados de esta metodología dependen de muchos factores, siendo los siguientes los mas importantes: Nivel en que se logró la obtención de gametas, calidad de los espermatozoides que se obtienen y número y calidad de los ovocitos de la pareja.
Actualmente cuando realizamos un ICSI con espermatozoides obtenidos del testículo o del epidídimo se consigue una alta tasa de fertilización de los óvulos y de formación de embriones que puedan ser transferidos.
En aquellos casos en los que se obtiene un adecuado número de embriones, los porcentajes de embarazo oscilan alrededor del 30% por cada ciclo. Dado que para aumentar las posibilidades de éxito, se transfiere mas de un embrión al útero (nunca mas de tres embriones), cabe la posibilidad de que se produzcan embarazos múltiples.
Cuando los espermatozoides deben ser obtenidos del epidídimo (MICROASPIRACIÓN EPIDIDIMARIA- MESA), que es un conducto extremadamente delgado (0,03 milímetros de diámetro) y esta hiperenrrollado, se realiza un delicado corte en el mismo y con una micropipeta se realiza la aspiración del fluído espermático.
Esta cirugía endoscópica y mínimamente invasiva se realiza a pacientes con ausencia de espermatozoides en el semen (azoospermia) y obstrucción de los conductos eyaculadores. Esta obstrucción puede deberse a prostatitis, calcificaciones prostáticas, cicatrices prostáticas debido a biopsias previas o por quistes congénitos que obstruyen los conductos de las vesículas seminales.
El procedimiento se realiza bajo anestesia general o regional y se utiliza un instrumental endoscópico (resectoscopio) el cual se introduce a través de la uretra y mediante el cual se va extirpando en forma controlada tejido en el área de la obstrucción hasta ver la salida de líquido seminal lo cual nos indica que se ha re-permeabilizado la vía espermática.
Después de la RTU de veromontanum vuelven a encontrarse espermatozoides en el semen en un 50 a 75% de los casos y el embarazo se obtiene en el 25% de las parejas.
Es aconsejable la criopreservación de semen a partir de que se observe la presencia de espermatozoides en el mismo debido al riesgo de que con el tiempo la zona desobstruida se vuelva a ocluir. Si los espermatozoides del semen son escasos o de poca movilidad se aconseja su utilización para la realización de una Fertilización in Vitro.
Existen dos técnicas que permiten lograr la emisión de semen en forma anterógrada:
-Estimulacón vibratoria del pene
-Electroeyaculación.
La primera se basa en activar un reflejo eyaculador normal en los pacientes que tienen una lesión en la médula espinal ya sea traumática o secundaria a procesos neurodegenerativos como la esclerosis múltiple o la mielitis transversa.
La técnica es relativamente sencilla y consiste en colocar un dispositivo vibrador en la zona del frenillo del pene y se lo aplica durante lapsos de 3 minutos con descansos de 1 minuto para inducir la respuesta refleja.
El semen se recoge en envases similares a los utilizados para los espermogramas.
La electroeyaculación es una técnica de mayor complejidad que se utiliza en aquellos pacientes en los que ha fallado la estimulación vibratoria dado que ofrece resultados mas homogéneos en cuanto a la tasa de exitos.
El estímulo eléctrico se aplica mediante una sonda intrarectal que emite descargas eléctricas de 5 segundos de duración hasta que se obtiene la respuesta eyaculatoria.
Los espermatozoides que se obtienen por estimulación vibratoria del pene o electroeyaculación pueden ser criopreservados hasta ser utilizados en técnicas de fertilización asistida.
La cirugía laparoscópica o laparoscopía es un procedimiento de mínima invasividad que permite diagnosticar y corregir procesos patológicos de los genitales internos que afectan la fertilidad de la mujer como es, por ejemplo, la endometriosis.
En este tipo de operación se ingresa a la cavidad abdominal a través de mínimas incisiones (menores a 1 centímetro) que permiten introducir un instrumental especializado con el cual se realiza la cirugía.
Por vía laparoscópica se pueden realizar los mismos procedimientos que anteriormente se hacían en forma convencional, es decir, a través de incisiones en el abdomen con la ventaja de que, al ser un procedimiento mínimamente invasivo la estancia hospitalaria es corta, el dolor postoperatorio es mínimo y los resultados estéticos son óptimos.
Las enfermedades que pueden ser tratadas mediante cirugía laparoscópica son:
  • Miomas uterinos.
  • Masas anexiales o quistes de ovario.
  • Endometriosis.
  • Cirugía de recanalizacíon de las trompas de Falopio por obstrucción
  • Hidrosalpinx
  • Embarazo tubario.
  • Evaluación directa de la permeabilidad tubaria por la técnica de cromotubación.
  • Poliquistosis de ovario por la técnica de drilling ovarico.
Es un procedimiento que permite al médico inspeccionar el interior del útero en forma mínimamente invasiva. Puede usarse tanto con fines diagnósticos como terapéuticos.
A través de la misma se pueden diagnosticar patologías uterinas causantes de infertilidad que no han sido detectadas por otros métodos de diagnóstico y, en muchos casos resolverlas como es el caso de pólipos y miomas uterinos.
El procedimiento es endoscópico, prácticamente ambulatorio y requiere de un mínimo tiempo de reposo antes de retornar a las actividades habituales.


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